La sustentación no consiste en leer tu tesis, sino en explicar con claridad qué problema abordaste, cómo lo investigaste y qué aprendiste.
Estructura tu exposición
Dedica poco tiempo al contexto y más a tu método, resultados y aporte. Cada diapositiva debe sostener una sola idea; el detalle lo explicas hablando.
Anticipa las preguntas
Revisa las limitaciones de tu estudio, las decisiones metodológicas que podrían discutirse y los resultados que no salieron como esperabas. Prepara respuestas honestas y breves para cada punto.
Practica en voz alta
Ensaya con cronómetro y, si puedes, ante alguien que te haga preguntas. Practicar el tiempo y las transiciones reduce el nerviosismo el día de la defensa.
